!El alimentador para o nos vamos a la huelga!
El no detener un bus alimentador de transmilenio en un paradero, resulto ser el talón de Aquiles en la paciencia de los usuarios del servicio en la localidad de Suba.
Son las 6:30AM, las personas esperan el anhelado medio de transporte que habrá de llevarlos a sus sitios de trabajo (medio de transporte del cual el distrito tanto se ufana y que ingenuamente ciudades como Santiago y Manizales desean copiar). El frío, el afán y la desesperación hacen estragos en la cara de aquellos usuarios que llevan ahora 45 minutos esperando. De repente y como si fuese un milagro se ve venir a lo lejos el bus. La gente se alista para subirse, sus rostros todavía malhumorados dejan entre ver cierto alivio. En la cabeza de cada uno empieza la rutina de preguntas ¿Será que llegaré a tiempo?, ¿Qué silla podré tomar? O ¿quedará una silla para mí?. Una vez este llega al paradero, no se detiene, y es entonces cuando un hombre grita "¿se van a dejar hacer esto?" y sin embargo las personas no reaccionan hasta que se repite el hecho con un nuevo alimentador. Los usuarios que hasta ahora hacen fila en el paradero, se agolpan en las calles y literalmente en dos minutos esta es tomada. Cinco ciclistas se unen ahora a la protesta y tienden sus vehiculos sobre la vía, los vehiculos particulares retroceden y buscan una ruta alterna de escape, los buses particulares tratan de sobrepasar pero sus esfuerzos son inútiles. en este momento la tensión crece cuando otro bus alimentador llega al sitio de la revuelta y trata de aventajar la barrera humana y es entonces cuando una señora golpea su vidrio frontal con un paraguas. la gente se agita y exige la presencia del alcalde de la localidad. hace entonces presencia la fuerza pública y como recibimiento obtiene un solo grito "el pueblo unido jamás será vencido" la gente asiente entonces al mismo (esto me recuerda aquellos días en el colegio militar, cuando los oficiales nos decian que aquellos que gritaban este lema eran los primeros que huían cuando ellos llegaban).
El alcalde llega, ruega que se guarde la compostura y pide que los representantes de cada barrio se sienten a dialogar con el " esto lo hacen en una mesa que es colocada frente a un pequeño supermercado"; hubo entonces dos cosas que no entendí "la primera ¿de donde salierón los representantes si antes no había ninguno? y la segunda, ¿como terminé siendo uno, si yo nisiquiera utilizo el servicio a esta hora?". La lucha se prolongó casi hasta el medio día, se tocaron temas como el cierre de la vía principal para dar paso a la adecuación de las obras del sistema, la insuficiencia de buses del sistema, la falta de una legislación que regule la cantidad de pasajeros en cada vehículo y el deterioro de las vías por las que transitan los vehículos del sistema.
En conclusión, los puntos que se tocaron llevarón a lo mismo de siempre, promesas que jamás se cumpliran, las mal infundadas esperanzas de un pueblo que cree que todo cambiará y las mismas caras largas que al otro día se encontraron nuevamente en el paradero de la avenida nueva a la altura de la ciudadela CAFAM.
